Hoy, poca gente sigue llevando un reloj. Sobre todo la gente joven. Y nos parece mentira que, durante mucho tiempo, fueran objetos de lujo. Los primeros relojes, los de bolsillo, eran exclusivos de los más ricos porque eran muy caros. Sus complicados mecanismos no estaban al alcance de cualquier bolsillo y solían realizarse en plata o en oro, lo que hacía que fueran todavía más valiosos.
Con el paso del tiempo, los relojes se popularizaron más, pero no dejaron de ser objetos de lujo. Por eso, pasaban de padres a hijos. Incluso ahora que todo el mundo puede tener un reloj, los de alta calidad siguen siendo caros y un símbolo de distinción. Por eso, son los únicos que no desaparecen de las muñecas, llevándose como quién viste una joya o un traje de marca.
Si has heredado un reloj antiguo, estás de suerte. Porque estos son todavía más valiosos y cotizados que los modernos, por muy caros que sean. Un reloj vintage es todo un símbolo de clase y te hará estar a la altura de los famosos con más personalidad. Por eso, si tienes la suerte de heredar un bonito reloj antiguo, lo primero que tienes que hacer con él es acudir a una relojería Vigo para que le den una limpieza completa y lo dejen como nuevo. Estos relojes necesitan, cada ciertos años, desmontarse, limpiarse pieza por pieza y volver a montarse para estar como el primer día.
Tal vez, te estés preguntando si tu reloj es realmente antiguo o vintage. Los expertos dicen que un reloj vintage es aquel que tiene en torno a los 25 años o más de antigüedad. Algunos hablan de que a partir de los 20 ya se le puede poner esa etiqueta. Pero, además, tiene que ser un reloj de calidad con un buen diseño. Para que un reloj se considere una antigüedad ya tiene que superar el siglo, lo que lo convierte en una pieza de alto valor. Si estás en este último caso, puedes pedir al relojero que, además de limpiarlo y ponerlo a punto, te ofrezca una valoración para que sepas exactamente qué es lo que tienes en tus manos.
Estos relojes de más de un siglo pueden tener un alto valor económico, en cuyo caso puede ser conveniente asegurarlo y seguir bien todas las instrucciones que nos den para su perfecta conservación.
