Dicen que “rectificar es de sabios”, pero muchas veces cuesta rectificar, porque dar marcha atrás es asumir errores, y no todos estamos dispuestos a eso. Pero somos humanos y nos equivocamos, como yo con mi pareja. Y como no quiero tener ningún recuerdo suyo cerca me he deshecho de todo. Pero hay algo que cuesta más eliminar: un tatuaje. 

Siempre me han gustado los tatuajes, incluso antes de que estuviesen tan de moda. Por eso cuando mi ex me sugirió que nos hiciéramos un tatuaje me pareció una buena idea. Pero el día que fui a hacérmelo, como si de un pálpito se tratara, mi tatuador estaba enfermo. Y la sustituta me dijo que podía hacérmelo ella o si prefería podía esperar a que volviese el chico. Durante unos segundos pensé en que quizás debería pensarlo: un tatuaje con el nombre de alguien, no solo era un poco arriesgado, sino también algo cursi. Pero cerré los ojos y dije: “hazlo tú”. Y solo un año más tarde me veo buscando una Clinica dermatologica especializada en eliminación de tatuajes.

Como me lo había hecho en la muñeca y con un solo color me dijeron que sería mucho más sencillo. Pensé en que él lo pasaría un poco peor, porque seguro que también se lo quita, pero lo tiene en otra parte del cuerpo más delicada, más grande y en más colores. Lo cierto es que una amiga mí ya se había quitado un tatuaje y me dio algunas indicaciones. En su caso fue porque era uno de los primeros que se hacía y no le había gustado como había quedado.

Otra opción también para la rectificación de tatuajes es modificarlo. Sé que algunos famosos, en vez de eliminar todo el dibujo, lo cambian. Y es que, en el caso de determinados tatuajes, sobre todo los más grandes o con más colores, es difícil eliminarlo del todo sin que se note. Por eso, en ocasiones, lo mejor es variar el tatuaje de forma que aparezca otro dibujo tomando como base parte del antiguo. Pero en esta Clínica dermatológica me puedo deshacer por completo de mi tatuaje y olvidarme para siempre.

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paco