Estrategias para mejorar la imagen de una empresa
Un paso o decisión incorrecta puede arruinar fácilmente la reputación corporativa. Las empresas invierten fortunas en mejorar la percepción que el público tiene de ellas. Determinadas estrategias han demostrado repercutir positivamente en la imagen de cualquier negocio, sin importar su sector, servicio o público objetivo. Contratar seguro de salud para pymes, por ejemplo, es una medida eficaz porque contribuye a dar una impresión de confianza y profesionalidad a los empleados, inversores y clientes.
Que una compañía sea famosa por retener y fidelizar a sus trabajadores puede ser la mejor publicidad, a diferencia de aquellas donde la noticia de despidos masivos o la alta rotación se convierte en cosa habitual. Asimismo, las estadísticas avalan que este tipo de pólizas influye en la atracción de nuevos talentos y actúa como incentivo al momento de renegociar los contratos.
Las iniciativas de responsabilidad social corporativa (RSC) aportan su grano de arena a la imagen empresarial. Sin incurrir en el greenwashing y otras malas prácticas, la apuesta por productos y/o servicios más sostenibles o el apoyo a las comunidades rurales suele encontrar el eco de los consumidores, cada vez más comprometidos con los problemas actuales. Como muestras exitosas de este enfoque, destacan el ‘Proyecto Dove’ de Unilever, el programa ‘Worn Wear’ de Patagonia o los varios proyectos de agricultura regenerativa de Danone.
Por su parte, la escucha social o social listening es otro de los recursos más valiosos de los equipos de marketing. A grandes rasgos, consiste en monitorear el flujo de comentarios y críticas que rodean a la marca, en busca no solo de oportunidades, sino también de crisis de marca antes de que sea demasiado tarde.
Cabe resaltar que, además de todo lo anterior, las compañías con mejor reputación del mercado comparten una cualidad: son sobresalientes en su servicio de atención al consumidor. La satisfacción del cliente es la base del éxito en cualquier mercado.
