Turismo exprés: ¿qué ver en un día en Vigo?
¿Solo veinticuatro horas para descubrir la ‘Ciudad Olívica’? Los viajeros que acepten este desafío deben planificar a conciencia su escapada turística. La oferta de edificios y monumentos históricos, parajes naturales y enclaves gastronómicos es extensa en Vigo. Pretender abarcarlo todo sería un error, por lo que deben priorizarse los destinos más emblemáticos o con mayor significación para el usuario. Por ejemplo, el archipiélago de galicia las islas cies posee una naturaleza exuberante que no decepcionará a los amantes del turismo activo, por la variedad de actividades que pueden disfrutarse: trekking, piragüismo, buceo, etcétera.
Que las Islas Cíes lideren los rankings turísticos de Galicia no es casualidad, pues acoge el mirador Alto de Príncipe, el Lago dos Nenos o la playa de Rodas, considerada como la mejor playa del mundo por el diario The Guardian. Su único inconveniente es la duración de la visita, de siete a nueve horas, acaparando un tercio del tiempo disponible.
Más compatible con el turismo exprés es el Casco Vello, situado en el centro histórico de Vigo. Sus calles empedradas conducen a la Plaza de la Constitución, la Rúa dos Cesteiros y otras paradas obligadas para cualquier viajero. Además, el público gourmet no debería abandonar estas callejuelas sin adentrarse en la Calle de las Ostras, junto al Mercado da Pedra, un lugar idóneo para degustar los moluscos de la ría y dar un tiento al célebre vino Albariño.
Al atardecer, recorrer el monte de O Castro permite obtener uno de los suvenires más buscados: una fotografía o selfie desde el punto más elevado de la ciudad. Por otra parte, la oferta museística de Vigo no pasará desapercibida a los viajeros con inquietudes culturales, destacando el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO). A modo de colofón, descubrir la vida nocturna en el paseo marítimo de las Avenidas es una excelente despedida.
